MENSAJE DEL PRESIDENTE DEL ECUADOR

RENACE LA ESPERANZA  DOLARIZACION

¿POR QUÉ EL GOBIERNO SE DECIDIÓ POR ESTE ESQUEMA?

EVOLUCIÓN DE LA EMISIÓN Y COLOCACIÓN DE BEMs.

BENEFICIOS ESPECÍFICOS PARA EL SECTOR PRODUCTIVO

EMPEZANDO A VIVIR CON LA DOLARIZACIÓN

MEDIDAS COMPLEMENTARIAS QUE HARÁN QUE FUNCIONE

PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA

Quito, 3 de marzo de 2000

De mi consideración:

Es importante llegar a usted para entregarle los pensamientos y  sentimientos sobre la situación social, económica, política y moral que vive nuestro país. Este mensaje más que un pedido, aspira a convertirse en una convocatoria para que juntos reflexionemos con objetividad y patriotismo sobre la gran importancia que tiene para el Ecuador y su futuro, el paso histórico que nos aprestamos a dar.

Recordemos que hace pocas semanas nuestro país vivió un clima de malestar, intranquilidad y angustia. Como muy pocas veces en el pasado, el descontento creció hasta traducirse en repetidas movilizaciones que evidenciaron la situación del Ecuador, presente en cifras que mostraban el colapso de la economía nacional, el desgaste de las instituciones democráticas y el vertical crecimiento de la pobreza y la desesperanza.

Las características de la crisis y la urgencia de los acontecimientos, exige de todos nosotros una respuesta patriótica y responsable, basada en la restauración de los valores institucionales, y que además, vaya de la mano del interés y de la voluntad del pueblo ecuatoriano. En ese escenario, los retos del nuevo Gobierno tienen como punto de partida el mejoramiento de la situación económica del país e incluyen la recuperación de la confianza del pueblo en sus autoridades, el restablecimiento de las actividades productivas, el reconocimiento de las legítimas aspiraciones de importantes sectores de la sociedad y el rescate de la imagen internacional del Ecuador. Sin duda una tarea que exige unidad, trabajo, dedicación y sacrificio.

La principal obligación de nuestro gobierno es la de sentar las bases del país del futuro, del Ecuador en el que vivirán nuestros hijos; con ese horizonte, creemos sinceramente que la instrumentación del esquema de dolarización en la economía nacional debe ser observada como una oportunidad histórica para, de una vez por todas, sanear y estabilizar las finanzas públicas y desencadenar los sólidos procesos de generación de  trabajo, riqueza y bienestar que todos exigimos y reclamamos.

Sin embargo, este trascendental paso no vendrá libre de sacrificios y renunciamientos. Todo gran cambio tiene su costo, en esa lógica el Gobierno Nacional que me honro en presidir, avanza en el diseño de un plan dirigido a favorecer a los sectores más vulnerables de la sociedad, que en forma eventual tardará en ajustarse al nuevo esquema. La etapa de transición que viviremos en las próximas semanas demandará de todos nosotros actitudes positivas y afanes constructivos.

Estamos seguros que su patriotismo permitirá que avancemos en forma rápida en la adopción del nuevo esquema, las dificultades iniciales serán superadas con talento y capacidad y en poco tiempo, sentiremos los beneficios de esta importante medida, clave para el eficiente desarrollo de las actividades industriales y comerciales.

Miremos el futuro del país con esperanza y optimismo. Al Ecuador le aguardan mejores años. La crisis económica, política y moral que hemos sufrido, debe quedar atrás, va ha quedar atrás. El proceso de dolarización de la economía nacional debe ser mirado con fe y optimismo, así aportaremos a la construcción del Ecuador que todos merecemos y soñamos.

Atentamente,

Dr. Gustavo Noboa Bejarano
Presidente Constitucional de la República

Ab. Jorge Guzmán Ortega
Ministro de Finanzas y Crédito Público

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